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23 mayo, 2007

Lautréamont en Córdoba


Quinqué Ediciones acaba de distribuir los Cantos de Maldoror (Satánica Trinidad), del Conde de Lautréamont (Isidore Ducasse, 1846-1870) con traducción directa del francés de Aurora Venturini y comentarios de la autora acerca de los seis cantos de Maldoror. Se trata, como se sabe, de uno de los documentos máximos que antecede al surrealismo literario, y a ellos Aurora Venturini ha agregado una amplia bibliografía así como notas debidas a comentaristas de la obra de Lautréamont y apuntes referidos a la biografía tan secreta como oscura de Ducasse, nacido en Montevideo, hijo de diplomáticos franceses en Uruguay, maldito entre los malditos simbolistas franceses, y precursor de la corriente "monstruosa" en las letras por definición (y rechazo) de León Bloy. El trabajo de Aurora Venturini -varios años abocada a esta traducción- no se limita, sin embargo, al traspaso "literal" de los cantos, vertiéndolos del francés al castellano y respetando las estrofas en que está dividido cada uno de ellos, sino que incluye un muy apasionante "Anecdotario" a través del cual nos enteramos que Lautréamont leyó su Canto Primero en la provincia de Córdoba, a familiares directos -como la tía, Amelia Suárez Ducasse, y sus tres primos-, luego de lo cual y de los escándalos del caso, la mujer se confiesa ante un cura, abomina de las atrocidades que ha escuchado de boca de su sobrino, y el poeta es tratado de "loco, poseso y blasfemo". Abandona Lautréamont el continente americano y retorna a París, de donde nunca volvió a partir y donde se pierde su rastro. Entre los comentarios que incluye la escritora y traductora (Premio Pirandello de Oro en Italia y Cruz de Hierro en Francia), conviene destacar las menciones que hace por los aportes de Enrique Pichón Riviére, Vicente Zito Lema, Ana Pampliega de Quiroga, así como los comentarios a la obra que en su momento efectuaron Pablo Neruda, André Bretón, Enrique Lihn y otros. Otros hallazgos sumamente valiosos del libro: los antecedentes y conocimientos de Lugones acerca de la obra de Ducasse, el dato de que es Lautréamont el primero en mencionar a Buenos Aires como "la Reina del Plata" y la comparación estricta que establece entre la "Metempsicosis" lugoniana y los Cantos. La Satánica Trinidad (Ducasse Padre, Lautréamont Hijo y Maldoror Espíritu Satánico) está compendiada en un magnífico trabajo que rescata el espíritu en tinieblas de uno de los poetas mayores de la literatura universal. Una traducción precisa, por demás rigurosa respetando los alejandrinos, que Venturini ha tomado de la edición de Ginebra de la que hoy sólo se conservan en todo el mundo 165 ejemplares, así como -comparativamente- del iniciático Les Chants de Maldoror; Paris Impr. Balitout (1868), Impr. A. Lacroix (1869) y de las restantes ediciones y que ha dedicado a Violette Leduc y a Natalie Sartre. Como se sabe, la primera versión castellana de las obras completas de Lautréamont y la primera íntegra de los Cantos de Maldoror, fue publicada por primera vez en Buenos Aires en 1964, con traducción de Aldo Pelegrini. La edición posterior es de 1970 (Seix Barral), e incluye otros textos, como poesías y cartas.

4 Comments:

Blogger Torumano said...

Cantos de Maldoror, es el libro más terrible que he leído en mi vida y que no sé si me animaré a releer: nos deja los dientes como castañuelas de lo duro que es. Ha sido fuerte precursor de una novela de mi autoría: El lugar imperfecto, trabajo que al lado del montevideano francés parece un coro de angelitos.

4:49 p.m.  
Blogger Gabriel Báñez said...

Gary, gracias por la visita. Y sí, pero en sus cartas al editor francés, Ducasse mismo explica su intencionalidad ante las acusaciones con estas palabras: "Quise mostrar el Mal -dice- para que la gente abomine del Mal". Esa razón o fundamentación moral, personalmente, nunca me pareció suficiente para "explicar" (mirá que palabra idiota uso) la vitalidad y fuerza visceral de la obra, la genuina raíz liberadora de los Cantos, quiero decir. Justificación demasiado lógica y sensata, me pareció siempre, ante la fuerza irruptora de ese magma que aún hoy, como decís, continúa asombrando por su negritud. El abrazo.

9:23 a.m.  
Blogger La Herencia de Maldoror said...

Eternas Lunas:
Soy desde pequeña una lectora de Lautréamont, y aunque en el devenir de mi vida me he encontrado con muchos otros autores, Ducasse ha guiado mis pasos a través de las sombras.
Tengo una comunidad virtual dedicada a su obra, y esta busqueda infinita me trajo a vuestro Blog...
Dirección:http://groups.msn.com/theherenceofmaldororundead
Soy Crysania Maldoror

5:53 p.m.  
Blogger Gabriel Báñez said...

Crysania, gracias por la visita. Hoy estoy visitando la comunidad. Y que el buen Maldoror te guíe y te inspire. Un abrazo en amistad.

10:01 a.m.  

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