31 diciembre, 2006
27 diciembre, 2006
Cosa de paranoicos

En un cuento de Spencer Holst (ver más abajo "Uñas") asesinan a 47 Papá Noel. Gracias al magnicidio de baja intensidad el mundo entra en un período de paz. Es un texto pacifista. Y de baja intensidad porque los Papá Noel asesinados son empleados de las grandes tiendas, papanueles falsos y benignos, todos trabajadores. Cuando el cuento concluye nos enteramos que el asesino de los Papá Noel es la hermanita del narrador. Hizo un bien a la Humanidad. Pero hasta que el enigma no se resuelve, lo mejor es que a los Papá Noel los reemplazan Mamá Noel, no una, sino muchas, cientos, miles. Las Mamá Noel tienen que salir a las calles por seguridad, para proteger la masculinidad. En el Sur no hay pantalla solar para protegerse de los trineos, renos, árboles nevados, películas y chimeneas encendidas con 35º grados afuera y a la sombra. De los saludos, tarjetas virtuales y mensajes de texto por celular, tampoco. El make up navideño te aplasta. Luego llega el improbable fin de año gregoriano y vuelta a empezar. Me pregunto qué hubiera pasado si en lugar de tener un hijo María hubiera concebido una hija, una piba. Una Jesusa anoréxica. Y si los tres Reyes Magos hubiesen sido mujeres, ¿qué? Por suerte los Reyes son lo más ramplón y periférico de la epifanía. Llegan cansados, transpirados y encima con regalos de pobres. Los cirujas y cartoneros de esta historia. Yo de chico creía ardorosamente en los Reyes Magos. Los esperaba. Después, de grande, me di cuenta de que existían. Cosa de paranoicos andar siguiendo en el cielo una ideología.
19 diciembre, 2006
Noticias del cuervo sobre el busto de Palas
Del libro inédito Ejercicio de incertidumbre
Por Luis Chitarroni
No es justo empezar este recuento de mi carrera de 20 años de editor sin evocar algunos episodios de mi guerra de escritor contra los editores. Este oficio o género desmedido tiene que, a fin de cuentas, considerarse desde las dos posiciones en el tablero.
Agrupo a los más detestables en la categoría “editores adversos”. Los he simplificado en tres tipos, de acuerdo con mi poca habilidad para reducirlos y jibarizarlos , a la que no contribuye una siempre renovada sed de venganza. No voy a nombrarlos, claro, aunque por obtusos y negados que sean, leyendo se reconocerán.
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Por Luis Chitarroni
No es justo empezar este recuento de mi carrera de 20 años de editor sin evocar algunos episodios de mi guerra de escritor contra los editores. Este oficio o género desmedido tiene que, a fin de cuentas, considerarse desde las dos posiciones en el tablero.
Agrupo a los más detestables en la categoría “editores adversos”. Los he simplificado en tres tipos, de acuerdo con mi poca habilidad para reducirlos y jibarizarlos , a la que no contribuye una siempre renovada sed de venganza. No voy a nombrarlos, claro, aunque por obtusos y negados que sean, leyendo se reconocerán.
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13 diciembre, 2006
08 diciembre, 2006
Enfiestadas
Aportes científicos para una patología de origen viral
Acaba de ser distribuido en nuestro medio un texto de indudable rigor científico que aporta nuevos elementos de juicio y valor para la comprensión de un tema espinoso, sin duda tan polémico como permanentemente menoscabado: la infidelidad femenina. El libro pertenece al género divulgación y lleva por título Paradigmas y pulsiones en la mujer enfiestada. Su autor es el psiquiatra e investigador Murney Cáceres, quien lo elaboró luego de meses de trabajo apoyándose en los descubrimientos de laboratorio que hace un par de años se efectuaron en la Universidad de Maryland sobre el comportamiento del agente LP-S-14, más conocido como "virus de la enfiestada". Seguir leyendo acá
Acaba de ser distribuido en nuestro medio un texto de indudable rigor científico que aporta nuevos elementos de juicio y valor para la comprensión de un tema espinoso, sin duda tan polémico como permanentemente menoscabado: la infidelidad femenina. El libro pertenece al género divulgación y lleva por título Paradigmas y pulsiones en la mujer enfiestada. Su autor es el psiquiatra e investigador Murney Cáceres, quien lo elaboró luego de meses de trabajo apoyándose en los descubrimientos de laboratorio que hace un par de años se efectuaron en la Universidad de Maryland sobre el comportamiento del agente LP-S-14, más conocido como "virus de la enfiestada". Seguir leyendo acá
02 diciembre, 2006
Viejitas bomba

Muchos se asombraron con el caso de la mujer de 80 años que se ofreció en Gualeguaychú como abuela-bomba para interceder en el conflicto de las papeleras con el Uruguay. No es el primer caso. La historia de la humanidad registra varios episodios relacionados con la actividad de ancianas-bomba, la mayoría de ellos prácticamente desconocidos. El primero del que se tienen algunos antecedentes es el de Anna Van Oreth, de 78, que se inmoló durante la guerra anglo-boer al pie del monumento a la Confraternidad en Church Square, Pretoria. Seguir leyendo acá